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Monasterio de Sijena, 1900

El repaso a «Instantáneas», una revista de artes y letras que se publicó en Madrid entre 1889 y 1900, permite ver algunas imágenes del Alto Aragón en aquella época. En la entrada anterior figuraba la torre del reloj de Ayerbe. Hoy le toca el turno al patio de entrada al monasterio de Sijena, con la imponente portada de la iglesia. En esta ocasión, la fotografía viene firmada por J. Sanz Barrio. Se publicó el 10 de marzo de 1900. Cuántas vueltas ha dado la historia de este cenobio femenino en los más de 120 años que separan esta instantánea del momento actual.

La torre del reloj de Ayerbe en 1899

Esta imagen de Ayerbe se publicó en la revista madrileña Instantáneas el 9 de diciembre de 1899. Lleva por título «Torre del reloj». Figura firmada por C. Huerta Stern. Esto es lo que se puede saber viendo esta publicación de finales del siglo XIX. Ahora entra la imaginación. Podría ser un día de feria. Personas con las vestimenta tradicional aragonesa y alguno de una de manera más moderna para su época conversan en una soleada mañana. Cerca, hay unos niños. Junto a la torre hay más personas. Está animada la plaza. Al fondo comparten protagonismo la citada torre del reloj y el palacio del marqués.

El poder de un sobre del Banco Hispano Americano (aunque no sean las diez)

En una reunión familiar es fácil que la imaginación vuele si alguien, normalmente con edad avanzaba, abre un cajón y saca un sobre con fotos y recordatorios. La cosa puede hasta acabar en una canción si resulta que el sobre que guarda el archivo es del Banco Hispano Americano. Ya está. «Y nos dieron las diez», de Joaquín Sabina.

Narra lo que le ocurrió al cantante con una joven en un pueblo con mar, una noche después de un concierto. La había conocido cuando ella estaba tras la barra del único bar que permanecía abierto. Al año siguiente volvió y «no había nadie detrás de la barra del otro verano. Y en lugar de tu bar me encontré una sucursal del Banco Hispano Americano».

Mira, todavía quedan sobre útiles del banco sobre una de cuyas sedes Sabina tiró varias piedras –musicales, claro- porque le había amargado un posible reencuentro. La japonesa que todo lo ordena no hubiera encontrado el sobre porque todo lo tira. Pero no hubiera disfrutado de esta canción una vez más. Bueno, una vez, no. Ahora no se me va de la cabeza. Todo por un viejo sobre del Banco Hispano Americano. A ver que hora me da a mí.

Hace cien años se creó la Asociación Provincial de Periodistas de Huesca

En noviembre de 1921 nació la Asociación Provincial de Periodistas de Huesca. Agrupó a las firmas más destacadas de la prensa oscense, abarcando todo el espectro ideológico y político. Así, fueron presidentes Ricardo del Arco y Saúl Gazo. José María Lacasa fue el permanente secretario y en la tesorería, vocalías o como asociados figuraron nombres como Francisco Ena, Manuel Casanova, Manuel Banzo, Leandro Pérez Barón, Valentín Dieste, Mariano Añoto o Adolfo Aquilué, entre otros. Ramón Acín participó en sus iniciativas desde el primer momento.

La Asociación colaboraba con tómbolas benéficas para financiar una colonia de niños pobres en el Pirineo –la colonia escolar de la Prensa- o se entrevistaba con el gobernador civil para interceder por unos detenidos que estaban en huelga de hambre. Un año organizaba una verbena también con fines benéficos y elegía a la «señorita prensa» y, al siguiente, hacía pública su repulsa al trato recibido por un periodista oscense o rechazaba una multa impuesta a otro, ambos casos en el ejercicio de su tarea informativa. También hubo tiempo para estrechar lazos con sus colegas de Pau.

Esta primera asociación de periodistas se constituyó formalmente el 11 de noviembre de 1921. Se formó como «Sociedad benéfica de socorros mutuos», según se explicaba en la información que publicó El Diario de Huesca. Participaron «los redactores de los diarios locales, distinguidos colaboradores de los mismos y corresponsales de periódicos de Madrid y Zaragoza».

En la reunión se aprobó el reglamento, que se pasaría a dictamen del gobernador civil, y su primera junta directiva. Fue nombrado presidente Ricardo del Arco; secretario, José María Lacasa; tesorero-contador, Francisco Ena; vocal 1º, Valentín Dieste, y vocal 2º, Mariano Añoto. La asociación se constituía para dar «satisfacción a los deseos de un fraternal compañerismo». Se acordó, también, telegrafiar a las asociaciones de Madrid y Zaragoza, informando de la constitución.[1]

Sus primeros pasos se dirigieron a la organización de un  festival artístico en colaboración  con los empresarios del Odeón, para recoger fondos con los que desarrollar su actividad.[2] Fue el día 29 a las seis de la tarde. «Como ya hemos anunciado, esta tarde, a las seis, se celebra en el Odeón el festival a beneficio de la recién constituida Asociación Provincial de Periodistas de Huesca».[3]

La Tierra, 26 noviembre 1921

Manuel Casanova firmó el prólogo de la información sobre la recién constituida asociación y el festival artístico del día 29: «los periodistas se unen; pero no para fraguar en la sombra violencias; se agrupan fraternalmente, movidos por un alto espíritu, para cuidar un poco de ellos mismos, de sus necesidades, de sus anhelos, y evitar, si es posible, que sigamos cantando al verano, como la cigarra, sin que nos preocupen las heladas inquietudes del invierno». Casanova afirmaba posteriormente que es una «obra de previsión» y que este primer paso lo consideraba «quizás corto, pero firme».[4]

El Diario de Huesca, 30 noviembre 1921

La Asociación Provincial de Periodistas de Huesca tuvo hasta 1936 una destacada actividad en la defensa de la profesión y en la solidaridad con los  más necesitados de la sociedad oscense.

[1] El Diario de Huesca, 12 noviembre 1921. La Tierra, 12 noviembre 1921.

[2] El Diario de Huesca, 26 noviembre 1921. La Tierra, 12 noviembre 1921.

[3] El Diario de Huesca, 29 noviembre 1921. La Tierra, 12 noviembre 1921.

[4] El Diario de Huesca, 30 noviembre 1921. La Tierra, 12 noviembre 1921.

Bodegón ferroviario de material histórico, Selgua 1955

Excurisonistas en la estación de Selgua

Según se indica en el reverso de esta foto, la imagen es del 6 de agosto de 1955 en la estación de Selgua. Aparecen cuatro personas jóvenes. Serían montañeros, a juzgar por su ropa. Catalanes, ya que escribieron «estació» en el reverso. ¿Qué hacen cuatro montañeros catalanes en la estación de Selgua?

La imaginación nos lleva a pensar que han estado practicando el montañismo en el Pirineo oscense y vuelven a casa. Han llegado a Barbastro y allí han tomado un tren a Selgua, para hacer trasbordo y subir a uno que viniera de Zaragoza en dirección a Barcelona. Por ejemplo. O al revés. Van a hacer montañismo y se han parado en Selgua para coger un tren a Barbastro. Buen viaje.

Se ve, a la izquierda, una locomotora de vapor. Casi tapado por uno de los jóvenes, hay un vagón de mercancías con garita para el freno. A la derecha, finalmente, hay dos coches. Al menos el que se ve entero es de pasajeros. El que se ve parcialmente tiene un acceso diferente.

El coche que se ve entero parece de una serie que se construyó para la empresa MZA y luego pasó a Renfe. Tal como están los coches, situados junto al andén principal y sin verse la locomotora, el tren venía de Zaragoza y se dirigía a Barcelona. Los excursionistas iban de regreso a casa tras haber hecho cima en alguna alta cumbre pirenaica. Por ejemplo.

Bodegón ferroviario de material histórico. Me parece. Por cierto, ¿qué parte de Aragón visitarían?

«El Alto Aragón o país comprendido en la izquierda del Ebro» (1810)

Miguel María Iribarren era, en 1810,  sargento mayor y comandante interino del regimiento de caballería Húsares de Navarra, de la División de Navarra. Escribió un manifiesto sobre las acciones de Francisco Espoz y Mina, mariscal de campo y comandante general de la División de Navarra. Espoz era, además, segundo en jefe del Séptimo Ejército «en el Alto Aragón o país comprendido en la izquierda del Ebro». En el texto original dice «comprehendido».

Esta referencia de 1810 al Alto Aragón, así separado, como el territorio que hay a la izquierda del Ebro (el norte, si nos orientamos por los puntos cardinales) es muy gráfica. Tiene el concepto más de 200 años, aunque ahora se ciña a la provincia de Huesca, dejando fuera la Alta Zaragoza y las Cinco Villas.

En plena Guerra de la Independencia, esta obra se imprimió en Cádiz, en la Imprenta Patriótica. No podía ser de otra manera, con la que estaba cayendo por estas tierras.

Historia familiar sobre fondo ferroviario

Barbastro. Vista parcial. Ediciones París J.M.J. – Zaragoza

La postal está fechada en Fonz, el 14 de septiembre de 1966. Un matrimonio de Barcelona, Antoni y Nuri, escriben desde el destino a Luis Vicente y familia. El viaje fue estupendo, comentan. Otra familiar, la tía Valentina, se quedó en Lérida.

Compraron la postal en Barbastro porque en Fonz solamente había fotografías. Les esperaban en casa de los tíos de Barbastro el yayo y Carlos, que habían bajado desde Fonz. Un par de tuits analógicos y ya está todo dicho. Para que luego digan de la gente joven.

La postal era la nº 100 de Ediciones París – J.M.J. – Zaragoza. Es una imagen parcial de la estación de ferrocarril de Barbastro. Quien sea persona aficionada a los trenes reconocerá seguramente elementos del parque móvil que no tapan los árboles. Si no es así, nos quedaremos con las ganas.

Pesimismo ferroviario y TRD

El otro día me llamaron pesimista al hablar del ferrocarril en Huesca. Pasó en unas jornadas sobre este medio de transporte en Aragón. No fue solamente a mí. El comentario era para el conjunto de ponentes. Comenté como respuesta  que lo que se plasmaba en las fotos que había proyectado era lo que había. Pienso que las del tramo Zuera-Turuñana debieron ser las que más influyeron para el comentario de esa persona. Pero tampoco elegí un buen  momento para el ramalazo pesimista. Me parece.

Un 594 TRD estacionado en el andén 3 de la estación de Huesca

Curiosamente, este año tiene novedades interesantes para la Huesca ferroviaria. El tamagochi, el 596 TRDL pasa a la historia, el 594 TRD reformado lo sustituye desde hace unos días.

Un veterano tamagochi estacionado en la vía 4 de la estación de Huesca

Además, a veces, veo en Huesca un 599 TDMD, de los que prestan servicios regionales de media distancia. ¿Quién dijo pesismismo?

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es tamagochi2021-3.jpg
Un 599 TDMD saliendo de la estación de Huesca

Ahora solamente falta usarlo para que, con más demanda, haya más oferta. Soñar no cuesta nada. Por ahora.

Por cierto, los 594-TRD ya los vimos por estas vías en los primeros años de esta centuria. El de ahora no tiene en el frontal una goma delantera  conocida como zodiac, elemento destacado en su imagen. Ahora es más discreta.

El 5 de diciembre de 2007 se inauguró la variante ferroviaria que eliminó el paso del tren por el casco urbano oscense. El Diario del Altoaragón, en su página 5 del día siguiente, publicó una foto de Víctor Ibáñez con el 594 al fondo, testigo mudo de la inauguración:

Foto mencionada de Víctor Ibáñez (Altoaragón, 6 diciembre 2007)

Cuando el Ara pasaba bajo el puente medieval de Broto

Vista de Broto, con el puente medieval en el centro de la imagen

Esta imagen de Broto, realizada antes de 1936, tiene como elemento destacado el puente medieval. Además, se ve mucho huerto, donde hay ahora viviendas, y el fondo majestuoso del ya entonces Parque Nacional de Ordesa. Aparece firmada por Adolfo Zerkowitz, nacido en Viena en 1884.  Estaba en Marruecos cuando estalló la primera Guerra Mundial, en 1914. Tras un tiempo, pudo pasar a España, instalándose en Barcelona. Hizo muchas fotografías del Pirineo de Huesca en los años 30 del pasado siglo. Fueron comercializadas en forma de postal. Esta de la fotografía no se llegó a escribir.

Zerkowitz era un gran aficionado a la fotografía y el alpinismo, uniendo ambas en su trabajo. Fue un fotógrafo de postales y de paisajes. Empezó en Catalunya hasta convertirse en uno de los mayores editores de postales de España. Falleció en 1972.

En el blog http://esmemoriaus.blogspot.com/2015/02/adolf-zerkowitz-1884-1972.html se explica que, «tras recorrer con su cámara a cuestas buena parte de la geografía catalana siguió fotografiando las montañas pirenaicas y fue así como llegó a tierras aragonesas. La provincia de Huesca, más concretamente el norte de la misma, fue testigo de sus continuos viajes en busca de unos paisajes que seguramente en más de un caso le debieron recordar los valles alpinos de su infancia. En el Parque Nacional de Ordesa encontró muy posiblemente uno de los entornos que más le fascinaron y buena muestra de ello fue la gran cantidad de fotografías de esos paisajes que llegó a editar en forma de postal hacia los años 30 del pasado siglo XX. Los pueblos de su entorno como Boltaña, Torla, Ainsa o Bielsa, también suscitaron el interés de este hombre».

El primer programa radiofónico laurentino se emitió por Radio Aragón, de Zaragoza, en 1932

Receptor de radio de los años 30 en un anuncio de prensa de El Diario de Huesca

La primera retransmisión de un programa radiofónico sobre las fiestas de San Lorenzo de Huesca se efectuó el 8 de agosto de 1932. Se emitió a través de Radio Aragón, emisora de Zaragoza y decana de la radio aragonesa.

El Diario de Huesca anunciaba el 30 de julio de 1932: «Radioescuchas. Aquí, Radio Aragón en Huesca. Vamos a tener, señores, el gusto de radiarles por primera vez, en Huesca, un programa escogido, local y complejo, de discursos, música salutaciones, poesías… No habla un loco ni un cultivador del camelo.

Este San Lorenzo, «Radio Aragón», va a establecer una estación en Huesca, en un teatro lo más seguro. Y Huesca, por boca de sus autoridades, de sus artistas y de otros representantes de la ciudad hablará a España y al extranjero.

A nosotros, lo que más nos agradaría que oyeran sería la música de los danzantes. Pero no, porque si en los radioescuchas surgiera algún oscense ausente, pobrecillo, y que pita iba a costarle…»

Un día después situaba el evento a las diez y media de la noche del 8 de agosto, aunque sin concretar el local. Anunciaba que «la Alcaldía con la Comisión de fiestas, con valiosos elementos artísticos de la ciudad, fijará y acoplará el programa». Finalmente, se celebró en el teatro Olimpia. Hubo discursos, música clásica al piano, el orfeón y la jota. La crónica de El Diario de Huesca resumía así este primer programa radiofónico de promoción de las fiestas laurentinas:

«En el Olimpia. La retransmisión de anoche. Radio Aragón retransmitió anoche una interesante audición.

Hablaron los señores Sender, alcalde, y Gascón de Gotor, presidente de la Cámara de Comercio.

La señorita Pilarín Ena, discípula del maestro de capilla señor Llauradó, interpretó al piano el nocturno núm. 5 de Chopín.

Cantaron varias composiciones acompañadas al piano por la señorita Pérez, Josefina Roger y Aurorita Riazuelo, dos señoritas tan guapas como elegantes, que con su voz primorosa y su depurada escuela de canto cautivaron al público.

El orfeón, magistralmente dirigido por José María Lacasa, y en varios números, acompañado de excelente orquesta, logró otro triunfo más a los muchos conquistados.

Y por último, Camila Gracia y Gregoria Ciprés, con el profesor Seral a la guitarra, entusiasmaron a oyentes y radioescuchas con un extenso repertorio de jotas maravillosamente cantadas».

Radio Aragón de Zaragoza fue la emisora E.A.J. 10, decana de la radio aragonesa. Pese a ser la primera, tuvo una corta vida en las ondas. Durante la última guerra civil pasó el testigo a E.A.J. 101, Radio Zaragoza. La concesión de Radio Aragón lleva fecha 8 diciembre 1932 (Historia del periodismo en Aragón-1990), pero emitía con anterioridad, según se desprende de la noticia de El Diario de Huesca. Entre sus promotores estaba Ismael Palacio, quien luego sería, un año después, uno de los creadores de E.A.J. 22, Radio Huesca.

La radio siempre ha sido fiel compañera de las fiestas laurentinas oscenses